Como ya viene siendo costumbre, este blog está pasando de hablar de los pedorros del Silicon Valley a ver qué se cuece por esos cielos cuando se pone el sol. Igual más adelante me abro un nuevo blog dedicado solo a esta nueva afición mía de la astrofotografía, pero por ahora, pues iré dando el coñazo con mis fotitos por aquí. Y como el tema tecnológico me tiene un tanto abúlico ultimamente, pues tampoco me da por escribir sobre esos temas. Aparte por supuesto que llevo ya meses durmiendo una media de 4-5 horas por la panzada a currar que me estoy metiendo (léase: no tengo tiempo para nada - excepto para alguna foto ocasional al cielo, cuando la gente normal está durmiendo, claro :-)
Bueno, pues eso. A lo que ibamos... Ayer por fín conseguí sacar mi primera foto "oficial" de cielo profundo, y para ello elegí la galaxia de Andrómeda, que en teoría, y si no te importa quemar el centro, es un objeto relativamente fácil. La foto haría vomitar a cualquier medio experto en astrofotografía, y yo soy el primero en reconocer que técnicamente es un desastre, pero oye, a mis hijas les ha encantado osea que yo felíz y animado a seguir aprendiendo :-) Ya llegarán mejores fotos, espero. Nadie dijo que sea fácil echarle fotos a cosas a millones de años luz :-)
Aquí va la foto (clic para ver la versión ampliada).

Al que le interesen los detalles: hice 28 tomas de 30 segundos y dos de 60, todas a ISO 1600. Las tomas fueron así de cortas por dos motivos: no usé guiado (para que la cámara siga a las estrellas usando una de ellas como referencia) y la contaminación lumínica era de pena y a poco que hiciese tomas más largas, ya me salía saturada. Como equipo usé un telescopio Orion ED de 80mm , montura Siruis EQ-G y como cámara, una Canon 400D sin modificar. Procesado en Photoshop, a mano.
También prometo cuidar el encuadre la próxima vez, que fallo hasta en lo fácil :-)