Estaba yo preguntándome qué podría hacer con las enormes cantidades de tiempo libre del que dispongo. Y no se me ocurrió nada mejor que arrejuntarme con otros individuos con inquietudes parecidas y montar entre todos Fivelab, una empresa desde la que pudiesemos potenciar, acelerar, aportar y enriquecer nuevos proyectos en la red, que buena falta hace.
Una cosa que me atrae particularmente de este proyecto es precisamente el perfíl de los cinco, perdón, seis componentes de Fivelab, que es de lo más variopinto y toca todos los puntos que hacen falta para lanzar cosas y lanzarlas bien. Aparte, qué cojones, somos todos gente bien maja.