Un buen conocido mío - virtualmente por el momento - se quejaba el otro día del estupendo servicio al cliente de Terra. Es algo tan increible pero a la vez tan cierto (y penoso) que no puedo contener el contarlo por aquí. Estoy seguro además de que se repite con lamentable frecuencia.
La historia corta es que este conocido había observado que los correos procedentes de Terra no llegaban al servidor que esta persona maneja.
Total que les escribe pidiendoles que miren a ver qué pasa... ¿Qué responde Terra? Que por favor les envíe un mensaje conteniendo el encabezado del mail de error.
Primer limonazo: ¿Cómo le vas a enviar el encabezado de un mensaje que no ha llegado?
Total que el amigo les responde en estos términos y que por favor miren lo que puede estar pasando. La respuesta de Terra no se hizo esperar (bueno, se hizo esparar unos días, claro):
Estimado cliente:
Se han estado realizando comprobaciones para ver el posible mal
funcionamiento de su cuenta y no se ha detectado nada anómalo.
Si usted detecta otra vez ese error u otro de diversa índole, no dude
en comunicárnoslo.
Sin otro particular y agradeciendo de antemano su colaboración, le
saluda
Atentamente,
Postmaster Terra
Terra Networks España
Vamos a ver... Si esta persona no les indicó ninguna cuenta de envío ni de destino... ¿qué
cuenta es la que Terra dice haber "comprobado"? ¿Quién coño trabaja ahí? ¿Estamos presenciando desfachatez, estupidez o una peligrosa combinación de ámbas cosas? No sé, podría decir muchas cosas sobre esto pero creo que sobran las palabras.
En otro órden de cosas, este sabado pasado me perdí
WordCamp en San Francisco porque decidí tomarme mis vacaciones de verano, que empezaron el viernes y acabaron el domingo; luego hoy me perdí el
Worldwide Developers Conference de Apple y al irrepetible Steve Jobs (también en San Francisco) porque el evento costaba
una pasta y tampoco encontré a nadie que me regalase un pase, y mientras todo esto pasa, me estoy perdiendo el
S.E.S. (Search Engine Strategies) en San Jose, porque la verdad sea dicha, tampoco es un tema que me vuelva loco, aunque mañana he quedado al lado del evento para comer con
Lucas Morea, un chaval argentino de 25 años del que algunos podrían (¿podríamos?) aprender bastantes cosas, e igual me acerco un rato al evento.
Lo que sí hice fué conocer a Felipe Alfaro que es un español fichado por Google y que está pasando unos meses como
Noogler ("novato googlero" para entendernos) en las oficinas de esa empresa en Mountain View. Pero
nuestro encuentro lo cuenta él mejor. No pude convencerle para que se venga al
STIRR conmigo el miércoles, pero a ver si lo animo para que se apunte a la
TechCrunch party el día 18 :-)