Es difícil que un geek se ponga a navegar y no se tropiece al menos una vez al día con alguien hablando, de una u otra manera, del GoogleOS (dominio que curiosamente ha registrado un compatriota nuestro :-).
Y yo me pregunto... Tanto que parecemos ansiar la llegada de un supuesto sistema operativo diferente, ¿por qué desea la gente tanto que sea Google quien lo saque? Vale, que Google nos dá herramientas muy majas y encima nos las suele dar "gratis" (siempre y cuando entregar parte de nuestra privacidad y que nos lo incluyan todo con una dosis de publicidad no se considere pagar), pero ¿es eso lo mejor que podría suceder? ¿Es Google el mejor candidato? [aquí mucha gente estará pensando "Pues claro que sí"]
Bueno... ¿y no sería mejor - y esta es una pregunta abierta - que en lugar de que sea una empresota titánica, por muy buenos que piense uno que son, sea la propia comunidad la que cree semejante invento? Si es cierto que nos encaminamos a una red mucho más participativa, descentralizada, social o como quieras llamarlo ¿no cuadra mucho mejor una filosofía como la que ha conseguido que Linux sea hoy lo que es?
A mí sin duda me entusiasmaría mucho más pensar que ese nuevo invento sea, no "gratis", sino libre. No que venga con preciosas APIs para que juguemos con ellas, sino que nos ponga absolutamente todas las cartas encima de la mesa. Que no tenga un dueño por muy generoso que uno piense que es, sino que el dueño sea la propia comunidad. Mientras algunos sueñan con ese GoogleOS, yo soñaré con que antes aparezca el Linus Torvalds del siglo XXI, aunque visto como está el patio, en el caso de que alguien así aparezca, antes de enterarnos, Google ya lo ha contratado. Posiblemente hasta lo haya hecho ya y sencillamente no nos hemos enterado.
La única manera en que consideraría el terreno nivelado es que Google (o ya puestos, quien sea) saque esa nueva y exquisita plataforma y la haga 100% libre. En caso contrario, seguiré convencido de que hay una opción mejor a lo que Google o cualquier otra empresa pueda ofrecernos, aunque prácticamente nadie esté hablando de ella.